Muchas
veces tratamos de huir de nuestra realidad he imaginamos irnos a un lugar
diferente, pues a Ámbar le ocurre inesperadamente esto. Descubriendo que aquel
poco tiempo que recuerda en este, nuestro mundo, no es más que transitorio y
que su verdadero lugar está en un donde nunca las personas realistas pensarían
que existiría. ¿Qué niña no ha soñado ser una princesa? ¿O qué niño no ha
querido ser un héroe? Todos los que hemos tenido una infancia hemos jugado a
ser reyes y comandar un imperio. Combatir guerras y ser los triunfadores. Pero…
¿Estaríamos preparados si nos toca ese destino en la realidad? Ámbar tiene que
demostrar que puede afrontar su verdadera vida y lograr llevar adelante su
reino.
Ámbar es una adolescente, que
vivió los últimos siete años de su vida sin saber nada de su pasado. Viajará
inesperadamente a un mundo distinto, llamado Unamilum, que significa,
según el idioma de los dioses, “mundo milenario”, es un planeta como el nuestro
pero en una época diferente. Yahannat significa “Sin magia”,
por lo que Hannat se dice al reino de los magos. El imperio
Yahannat se divide en reinos. Dentro del continente Atannac hay reinos
independientes al imperio, llamados Fueras de Yahannat. Se nombra
como “Castillo de Yahannat” al castillo del reino principal.
Ámbar sufre visiones, pero no
son sólo de sus recuerdos, ya que puede ver más allá de lo que haya vivido. En
ellas puede ver tanto el pasado como el presente o el futuro, aunque ella aún
no lo sepa.
Ella al fin cree que su vida se
aclarará en ese mundo y al estar allí no siente la necesidad de volver a este
mundo, ya que sólo en ese lugar sabe qué va a poder descubrir su verdadera
identidad. Ahora va a descubrir que ese mundo misterioso está
siendo destruido por seres que no imagino reales
